El barcelonismo se aferra al clavo ardiendo de Messi ante el United de Cristiano Ronaldo
La Champions y el Balón de Oro como telón de fondo de una lucha apasionante
Barça contra Manchester, Messi contra Cristiano Ronaldo, Balón de Bronce contra Balón de Plata, 20 años contra 23. Uno significa la esperanza, el otro es la guinda. Así se plantea la semifinal estrella de la Champions League. Dos colosos del fútbol mundial llegarán al Camp Nou a la gran cita del miércoles en situación completamente distinta. El Barça ha tirado ya la Liga, la Copa y se ha dejado una ristra de cracks ilusionantes por el camino. El Manchester aspira al doblete Liga-Copa de Europa con Cristiano Ronaldo de pieza de lujo en un engranaje de lujo en el que todos trabajan en una misma dirección. No sólo es curioso, es incluso paradójico: en agosto cualquiera hubiera apostado a que esa descripción encajaba perfectamente en el perfil de un equipo con Ronaldinho, Henry, Etoo, Deco y Messi en su plantel. A la hora de la verdad, este Barça se aferra a un único jugador, aunque sea un jugador que acaba de salir de una lesión, para soñar con la final de Moscú.
El gran año de Cristiano
Messi se ha convertido en el clavo ardiendo del barcelonismo. Pero ojo, Messi es mucho clavo. No puede cundir el desánimo absoluto cuando un delantero de ese calibre juega en tu equipo y no en el rival, por mucho que el rival además tenga equipo y, encima, a Cristiano Ronaldo. Sin entrar en comparaciones, ¿cuántos aficionados del Barça cambiarían a Messi por Cristiano?
Cierto es que la temporada juega, de momento, en favor del portugués de Old Trafford. En su quinto año en Manchester está rozando la perfección: 28 goles en 31 partidos en la Premier, 7 en ocho en Champions League, 7 de sus últimos 8 partidosgoleando...
Los datos están ahí, pero a ganas nadie podrá con Messi. Sólo las lesiones han impedido a Leo completar este año una progresión que tenía toda la pinta de ser tan buena como la de Cristiano. Sus nueve goles en la Liga y seis en Europa sin duda hubieran sido muchos más de no mediar las lesiones musculares.
Por suerte para el Barça, Messi ha llegado a tiempo para echarse al equipo en la espalda, o al menos intentarlo . El club se juega la temporada en dos partidos, en tres si todo va bien. Y Messi estará ahí, dispuesto a tirar de un carro encallado, que en la Liga sólo ha retenido 9 de los últimos 27 puntos en juego. La esperanza es que en este tipo de partidos los precedentes no siempre son determinantes.
Mano a mano de Play Station
Tanto Messi como Cristiano son dos cracks de Play Station. No solamente porque forma parte del negocio, también porque son ex niños de una generación que ha aprendido a regatear en la pantalla virtual tanto como en los campos de fútbol. En una entrevista en Man, Messi admite que, con la Play, "la verdad es que soy realmente bueno. Juego constantemente, me encanta ser yo en la consola. Lo bueno es que en las versiones de este año soy superbueno, de verdad. El año pasado era regular, pero este año soy tremendo (...). Mi versión digital es mejor que la real, no te olvides".
Cristiano Ronaldo, que según señaló en la presentación de su juego de 2008 "es mucho más directo en versión virtual porque siempre voy a por el gol", se ve "un poco raro" haciendo de uno mismo con los mandos, aunque a la vez se jacta de superar "en las concentraciones a Rooney y Piqué, que son buenos".
Ahora llega la auténtica batalla, no la virtual. Hay una Copa de Europa en juego y quien sabe si el próximo Balón de oro, que ya muchos anticipan para Cristiano Ronaldo. Pero incluso ante Cristiano Ronaldo, Messi es mucho Messi. ¡Cómetelo Leo!