Lo que era un secreto a voces ya es oficial. France Football coronó ayer al centrocampista del Milán como el mejor jugador del mundo de este año. Es el séptimo trofeo que va a parar a manos de un jugador de este club italiano.
Kaká repitió ayer en París el mismo gesto que hizo nada más ganar la pasada Champions en Atenas. Alzó sus manos al cielo y agradeció a Dios su triunfo en las votaciones para ganar el Balón de Oro de 2007. Kaká es profundamente religioso, pertenece a la organización Atletas de Cristo y ha confesado que desea ser pastor evangelista cuando se retire. De ahí su especial dedicatoria.
Era un secreto a voces desde hacía semanas, pero ayer se hizo oficial. Kaká, apodo con el se conoce a los Ricardos en Brasil, ha sido el mejor jugador del mundo para los 96 periodistas seleccionados por France Football, que otorgaron 5, 4, 3, 2 y 1 puntos a sus cinco futbolistas preferidos de una lista cerrada por la revista. El elegante centrocampista del Milán, de 25 años, arrasó: 444 puntos. Casi dobla a sus dos máximos rivales, Cristiano Ronaldo (277) y Messi (255), con los que también se encontrará en la gala del FIFA World Player que se celebrará en la Ópera de Zúrich el próximo día 17.
Los méritos de Kaká son indiscutibles. Fue el mejor jugador de la Champions y el máximo goleador (10 tantos). Su actuación en las semifinales frente al Manchester fue inolvidable. Enmudeció Old Trafford con dos golazos y en Italia abrió el 3-0 que dio paso a la final. El brasileño logra para el Milán el octavo trofeo, con lo que iguala a la Juventus.