Pese a la derrota ante el Valencia, la actuación del argentino en la segunda mitad invita al optimismo a tres días de recibir al Liverpool
Perder en Valencia podía entrar dentro de los cálculos previos al choque. Si los de Quique Sánchez Flores no querían descolgarse de la lucha por el campeonato debían arriesgar y lo hicieron a su manera, presentado también su candidatura al título. La apuesta le salió bien a los ché, pero el Barça continúa líder, aunque ahora con menos ventaja con respecto a sus perseguidores.
Pero más allá del liderato, la mejor noticia de ayer para el Barça fue la recuperación de Leo Messi, sobre todo, pensando en el partido del miércoles ante el Liverpool en el Camp Nou. Aunque el argentino ya había participado algunos minutos ante el Racing dejando una buena impresión, su actuación de ayer en Mestalla evidenció que, pese a la lógica falta de ritmo, el pulga ya tiene chispa.
Messi ingresó en el campo justo tras el gol de Silva que significaba el segundo en sólo tres minutos que encajaba el Barça en una auténtica 'pájara' del equipo azulgrana.
Aunque al Barça le costó acercarse con peligro al área de Butelle, ayer el sustituto del griposo Cañizares, Messi al menos asustó. El argentino, que en una misma jugada fue capaz de dejar clavados a tres jugadores rivales, provocó tres faltas al borde del área y cinco en total, más que ningún compañero. Curiosamente, una de ellas acabó en el gol de Ronaldinho, que maquillaba algo el resultado. A la espera de saber si Eto'o podrá estar en condiciones de medirse al Liverpool, el regreso de Messi supone un arma intimidatoria de cara al choque ante los 'reds'. El internacional de la albiceleste, que ya le amargó la vida a otro equipo inglés, aportará la profundidad y el desborde del que ha carecido el Barça en los últimos meses.
Pájara en el primer puerto
Hasta entonces parecía que el combate se iba a resolver a los puntos. Barça y Valencia se respetaban en exceso y ninguno de los dos se atrevía a asestar un golpe directo no fuera que el contrario se defendiera bien y sorprendiera con un KO. Sin embargo, a los once minutos de iniciarse la segunda parte, Angulo, un púgil con el que no se contaba en la víspera, fue el encargado de sorprender desde atrás aprovechando una gran asistencia de Villa. Tres minutos después, Silva atestaba otro derechazo casi definitivo. Significaba toda una 'pájara' del equipo azulgrana en el primer puerto de la etapa reina, pese que 'Ronnie' acortó distancias en el descuento.
Por delante, dentro de sólo tres días, el Barça se medirá al Liverpool en la Champions. Luego podrá tomar algo de oxígeno en Liga ante el Athletic, el domingo. Pero a partir de ahí, no habrá tregua. Zaragoza, Sevilla, Liverpool y Real Madrid marcarán el devenir del equipo azulgrana en la temporada