Cualquiera que viera en acción a Mario Alberto Kempes seguro que recordará a un jugador de una enorme dimensión futbolística al que, a veces, no se le ha hecho la justicia mundial que merece. Kempes fue el último gran 10 de Argentina antes de Maradona y todos los que llegaron después no alcanzaron ni de lejos ese nivel. Tras la eclosión de Leo Messi, nadie mejor que Kempes para saber si el azulgrana está preparado para heredar ese dorsal y su responsabilidad.

Quiero ver a Messi con más visión, más contacto con el balón y no con la línea en la espalda. Le queda un año para ser el líder de la selección
Maradona hubo uno, olvidémonos ya. Llevó el 10 y ahora sacarlo por lo que fue es una tontería. El 10 identifica en Argentina al que marca la diferencia. Si falta, a quién vas a mirar, ¿al 24? Hay que respetar la trayectoria de otros muy buenos que jugaron antes que él y no tuvieron su propaganda
¿El Barça? Cuando uno gana tanto y tan rápido, dos Ligas y una Champions, se acomoda. Ya no tiene hambre, está lleno
A todo equipo le viene bien un cambio de caras
Ex jugador, técnico... ¿A qué se dedica Kempes ahora?
Soy comentarista de la ESPN, una de las cadenas más vistas en Centroamérica y Suramérica con ramificaciones por todo el mundo. Es una profesión nueva que no he estudiado, pero después de haber estado tanto tiempo dentro de una cancha y en un vestuario uno puede hablar un poquito de lo que ocurre.
¿Ha cambiado su percepción de los periodistas?
No, ni mucho menos, aunque yo me fijo más en los jugadores, los entrenadores y los equipos.
¿Volverá a los banquillos?
Aún me queda un año más con esta gente, pero sí me sigue rondando por la cabeza ser entrenador. Muy pronto estaremos ahí, tengo el título nacional para dirigir en España.
¿En el Valencia?
En el equipo que sea, yo ya he pasado por países muy raros.
¿Cuáles?
Indonesia, Albania, Venezuela, Bolivia tres veces...
¿Los jugadores tenían referencias suyas?
Ellos me conocían más mí que yo a ellos, pero el respeto era mutuo. Uno tiene que poner sobre la mesa toda su experiencia, pero no hablando de yo hice eso, yo hice lo otro, sino que yo me encontré con esta circunstancia, la solucionamos entre todos de esta manera... No hay que personificar en uno lo que quieres que hagan, si no dirán: Yo, yo, yo, ¿y nosotros qué?.
¿Con qué técnico se identifica?
Schuster, es alemán pero tiene una mentalidad abierta, fue un medio ofensivo y le gusta ir al ataque. Cuando se la tiene que jugar, se la juega, como contra el Barça, aunque ese día le salió todo bien y seguro que ni él mismo confiaba en la remontada. Pero se encontró con once amiguetes y lo logró, aunque en general me gusta su forma de plantear los partidos. También hay que reconocer que Benítez logra obtener el máximo rendimiento de todos sus jugadores y confía y les da minutos a todos.
¿Es de los que piensa que los entrenadores ganan partidos?
Un entrenador debe realizar bien el trabajo entre semana y decir a cada jugador lo que quieres que aporte al equipo. Después ellos ya saben lo que deben hacer, los entrenadores no entran en la cancha. Yo he visto entrenadores que en la pizarra ganaban siempre, marcando goles como un loco y defendiendo como Dios, pero después cogen un equipo y duran tres jornadas. No es lo mismo entrenar a un grande con figuras que a un equipo de media tabla. Lo más importante creo yo es no atosigar a los jugadores.
Usted estuvo en el Coliseum Alfonso Pérez. ¿Qué pasó?
El Getafe no tenía nada que perder, mientras que el Barça lleva mes y medio muy mal y los jugadores parecían como sacados de la calle a los que preguntas si quieren jugar un partido. Parecían conocidos, pero no amigos. Nadie ayudaba a nadie.
¿Falta de tensión?
Sí, en parte normal. A mí me preguntan la noche antes y me dan 10 a 1 y yo no pongo un solo peso a favor del Getafe. Pero empieza el partido, ves la tranquilidad con la que se mueven por la cancha, que los que más corren son Xavi e Iniesta y piensas: Uy, uy, uy, qué mal lo veo. Después no ves ninguna reacción. En mi época, Carrete estaba a cincuenta metros y se cagaba en el hijo de tu madre... o Castellanos. Y te hacían reaccionar. Pero aquí parece que como vos sos figura, te enojás si te grito. Si hace falta, Gattuso es capaz de matar a Maldini.
¿Ése ha sido el problema del Barça?
Son muchos, éste uno de ellos. Otro ha sido la poca efectividad. En Villarreal dispusieron de cuatro o cinco ocasiones y no marcaron. También hay un tema físico, después las lesiones importantes de Etoo y Messi y también que jugadores que el año pasado ofrecieron un 8 ó 9 de nota este año se han quedado en el 5. Todos los jugadores pueden tener altibajos, pero no tan grandes.
Arrigo Sacchi dijo que el Barça se había aburguesado.
Cuando uno gana tanto y tan rápido, dos Ligas y una Champions, se acomoda. Y lo digo en general. Van diciendo: Ya mejoraremos, tenemos equipo para mejorar. Y cuando te das cuenta ya estás a final de temporada, has perdido títulos y el segundo ya te ha pasado. En situaciones así, el técnico tiene que meter mano. En Getafe, Rijkaard sólo se levantó una vez del banquillo y porque le llamó Etoo. Y al minuto entró Gudjonhsen por Oleguer. Rijkaard, o tiene demasiada confianza en sus jugadores o a lo mejor tiene temor de pegar un grito y que se ofenda uno. Cuando las cosas no salen debes levantarte y pegar dos gritos.
¿Ve temor en los técnicos?
El crack es un ser humano, tendrá mejores o peores días, pero es humano. Si le gritas, reaccionará; si no, pensará que lo hace bien. Los delanteros del Getafe, Güiza y Maris, no pararon de correr en todo el partido. Al Getafe, por ejemplo, se le veía con hambre; el Barça está lleno.
¿No cree que el Barça ya debería haber sentenciado la Liga?
El gran problema es que cuando empataba, el Sevilla, el Valencia y el Madrid también lo hacían; y cuando perdía, también. Pero de un tiempo a esta parte, el Barça sigue fallando y los rivales no. El Barça está jodido y el Madrid está con unas ganas de llevarse el título y devolver las dos increíbles Ligas de Tenerife.
¿A qué equipo ve campeón?
Viendo el funcionamiento de los dos equipos y con el Madrid por delante, el Madrid.
Si fuera técnico del Barça, ¿prescindiría de algún crack?
A todo equipo le viene bien siempre un cambio de caras. Ronaldinho, por ejemplo, puede ser muy bueno, pero a lo mejor él también necesita cambiar de club para estar motivado. A mí no me vale cuando dicen que están bien en Barcelona. ¿Y quién no está bien en Barcelona? La pregunta es: ¿Te sientes a gusto jugando en el Barcelona? Y ésa es la pregunta que los jugadores deben responder. Las figuras son figuras y cuando ves que ya les has sacado el fruto, y el Barça lo ha hecho con la Champions, su deuda pendiente, y ganas mucho dinero, puedes vender.
¿Intuye celos entre Ronaldinho y Etoo?
Siempre hay celos y una lucha deportiva; no vas a agarrar a uno que juega en tu puesto y le partirás la pierna. Es una lucha sana, aunque también es verdad que hay otros que empiezan a hablar por abajo y te joden el vestuario y que cuando te das cuenta todos son carroña.
El problema de vender a Ronaldinho o a Etoo es a quién compras en su lugar.
Está claro, el Barça debe fichar jugadores que funcionen lo más rápido posible y hoy hay pocos a la altura de una gran institución como ésta. Es el miedo escénico, que decía Valdano, aunque quién no te dice que viene uno que no conoce nadie, que no le importa nada jugar en el Camp Nou y triunfa.
¿Qué le parece el valencianista Villa? ¿Triunfaría en el Barça?
Sí, lo hizo en Zaragoza, también en el Valencia, en la selección, que representa a España, ¿por qué no lo hará en el Barça? No le pesa la camiseta, él tiene acá (se señala la frente) el arco.
¿Qué jugadores son los que más le han impresionado estos años?
Primero Ronaldinho, no lo conocía. Para mí era más famoso por los quilombos con su técnico en París que por su fútbol pero aquí se destapó con un juego espectacular. Después Kaká y Leo Messi. Lo del Bernabéu contra un jugador que lleva quince años como profesional como Roberto Carlos fue un festival. Ahora Villa y Silva lo están haciendo muy bien en Valencia.
¿Es prematura la comparación de Messi con Maradona?
No es ni pronto ni tarde. Maradona hubo uno, olvidémonos ya. Llevó el 10 y ahora sacarlo por lo que fue es una tontería. El 10 identifica en Argentina al que lleva el peso del equipo, el que marca la diferencia. Si falta, a quién vas a mirar, ¿al 24? ¿al 30? ¿al 100? Hay que respetar la trayectoria de otros 10 muy buenos que jugaron antes que Maradona y que no tuvieron su propaganda. Yo cuando jugaba llamaba a mi abuelo cada vez que marcaba un gol. Ahora los abuelos siguen los partidos de sus nietos en directo por televisión o por internet.
¿Será algún día Messi el líder de la albiceleste?
Le queda un año, no olvidemos que sólo lleva dos como profesional, pero ha demostrado calidad y carácter. Lo hemos visto por la derecha y también por la izquierda, yo ahora quiero verlo por el medio, con más visión, más contacto con el balón y no con la línea en la espalda. De enganche, que levante la cabeza y tenga varias opciones. Ahora levanta la cabeza y ve a todos de distinto color.
Hoy ha estado con él. ¿Qué le ha parecido como persona?
Es muy humilde. Bajamos al terreno de juego para explicarme cómo fue el gol contra el Getafe y de camino se encontraba con aficionados y agachaba la cabeza. Es de perfil bajo, tiene vergüenza a la fama, lo lleva muy bien en comparación con otros chicos. Además, está la parte familiar, saben dirigirlo bien. Cuando jugaba, en el diario yo siempre era el mejor y para mi viejo el peor. Después no le daba ni bola al diario ni a mi padre, yo ya sabía lo que hacía bien y mal. Lo bueno de Messi es que sale a jugar en el Bernabéu como lo hacía en la calle con los amigos. Poco a poco debe ir incorporando los consejos de los técnicos para ser más completo, pero no debe perder nunca sus raíces