Lionel Messi demostró que es un crack dentro y fuera del campo de juego. Tras ser la figura ante Estados Unidos, el rosarino cumplió el sueño de un niño venezolano que se pasó dos días llorando en el lobby del hotel Maruma porque no había podido entregarle una carta que él mismo escribió
El niño está feliz,
estos momentos a uno le hacen muy bien
Diego (por Maradona) Isaac Dorado Japas tiene siete años, nació el 6 de abril del 2000 en Maracaibo, cursa segundo grado en la escuela y actualmente vive en Mérida, en una casa en la montaña. Nieto de abuelos argentinos, de pequeño se le detectó una dificultad para caminar fruto de un problema de crecimiento que le obliga a llevar zapatos ortopédicos y una cinta alrededor de las caderas. Sin embargo, pese a las dificultades motrices, el pequeño siente pasión por el fútbol y Leo Messi. Así fue que logró convencer a su padre Néstor, a su mamá Ginger y a su hermana Claudia para que viajaran durante cuatro horas para entregarle una carta muy emotiva. Tras 48 horas de espera, Messi se enteró de todo lo que sucedía y pidió conocer a su admirador. Y el niño, entre lágrimas, pudo darle el mensaje.
Las palabras que conmovieron al rosarino...
Messi, tú no me conoces, pero yo siempre te veo. Eres bueno con la pelota y me gustan tus goles. Mi mamá me dijo que si uso las ligas en las piernas y los zapatos ortopédicos, me iba a curar rápido y podría jugar como tú.
Isaac Dorado Japas
Me acarició la cabeza, me abrazó y se tomó dos fotos conmigo. También me firmó un balón y un álbum de cromos. Le dije que era mi ídolo, que cuando me cure las piernas, quisiera ser como él