SHAKHTAR DONETSK 1 - FC BARCELONA 2
Rutilante, genial, espectacular, imparable... Los adjetivos se agotan para definir a este joven jugador. Leo Messi salvó al Barça del naufragio cuando todo parecía perdido en su visita al Shakhtar Donetsk. El argentino, que empezó el duelo en el banquillo, tuvo suficiente con media hora para marcar dos goles y rescatar a un Barça que, a tres minutos del final, perdía por 1-0.
Es lo que se le pide a los grandes cracks. Decidir en los momentos más difíciles, cuando todo parece perdido. Y eso fue lo que hizo Leo Messi en tierras ucranianas. El 10 del Barça hizo honor a su dorsal, el que han llevado grandes genios como Maradona, Romario o Ronaldinho, y, en sólo media hora -entró por Henry en el 60-, remontó con dos goles un partido que se había puesto muy, muy cuesta arriba. Un Barça que ahora, con dos triunfos en dos jornadas, lidera en solitario su grupo con 6 puntos.
Dos goles de Messi como dos soles, que hicieron pasar al Barça del infierno al cielo. El primero, en una acción poco propia de él: de killer del área, tras aprovechar en el área pequeña, y a puerta vacía, un mal rechace del meta Pyatov a centro de Bojan. Y el segundo, este sí, al más puro estilo Messi: entrando en el área por velocidad tras recibir un gran pase en profundidad de Xavi y superando al meta ucraniano con un suave chut picado. Un golazo para quitarse el sombrero.