El colegiado le dijo al argentino que no se tirara porque se lo iba a cobrar. Pérez Burrull permitió juego duro, por ambos bandos, y no dejó satisfecho a ninguno de los dos equipos.
Pérez Burrull habló con Leo Messi antes del partido entre el Barça y el Getafe.
El árbitro se dirigió al argentino amenazándole de que si se tiraba le sancionaría.
Me avisó que si me tiraba
me la iba a cobrar
Además, Schuster había avisado a sus jugadores de que no dejaran respirar al argentino. En la memoria del alemán está el golazo que les endosó en las semis de Copa, por lo que la plantilla salía con la lección bien aprendida: parar a Messi como sea.
Claro que se me puede pegar, soy uno más. De hecho recibo muchas patadas pero hay maneras y maneras de pegar
Leo tuvo que aguantar el juego duro del rival y, además, las inaceptables amenazas de Pérez Burrull. Si un futbolista recibe órdenes de un árbitro antes de empezar el partido, es que algo no funciona bien en nuestro fútbol. Messi recibirá patadas, como todos, pero no puede jugar con la coacción del colegiado, porque es el que juzgará las acciones a favor en contra de Leo.